viernes, 20 de septiembre de 2019

¿Queremos una sociedad en la que todo esté en venta?



“No estoy en contra del mercado, sino de sus excesos. Me molesta cuando estos invaden áreas propias de la vida en sociedad: la familia, la educación, los medios, la salud o el civismo. Del mismo modo en que se enseña economía en los colegios, se debería impartir ética en las escuelas de negocios.” Hay cosas que el dinero no puede comprar, debe haber límites morales al mercado.

Estas palabras son del filósofo, político y profesor estadounidense Michael Sandel, en una entrevista en la que hablaba del capitalismo y del problema que tenemos en una sociedad en la que pocas cosas quedan libres de ser susceptibles de comprarse. La vida no es solo realidad también posibilidad, y es necesario que vivamos en ese mundo de la posibilidad para tener la suficiente fuerza de romper el monólogo que somos y ser capaces de comprometernos con la realidad que nos acontece. Os hago una pregunta, ¿te sientes comprometido con la realidad social qué nos está tocando vivir? Sí lo estuvieron otros antes de nosotros gracias a los cuales somos lo que somos, porque si el colectivo feminista no hubiera luchado por sus derechos, quizás las mujeres hoy en día seguiríamos sin poder votar; si los campesinos en la Edad Media no se hubieran revelado contra el Sistema Feudal quizás seguiríamos siendo prácticamente <<esclavos>>, y es más, diría que en cualquiera de estos dos ejemplos la liberación era pura utopía, pero ya lo decía Galeano con aquella pregunta retórica de: << ¿ y para qué sirve la utopía? Para caminar>>.
Dado que el objetivo de la economía es estudiar la mejor forma de satisfacer las necesidades humanas, me parece interesante ahora que estamos en momentos previos a unas nuevas elecciones indagar en el neoliberalismo y en cómo se financia la economía hoy en día, proceso conocido como Financiarización así como de sus consecuencias en términos económicos y sociales. El fin de introducir estos temas en mi blog parte de la divulgación de conocimientos que nos hagan cuestionar nuestras creencias e ideales, y así ser más conscientes de cómo la forma de financiar la economía al final nos influye a todos. El sentido de esto no es que sepamos teoría económica, sino que estemos informados y con la cultura suficiente como para poder tomar decisiones de una manera más consciente. Voy a dividirlo en dos artículos y empezaré primero con una introducción a eso tan nombrado, pero a la vez tan desconocido como el neoliberalismo.
Sí te haces la pregunta antes de empezar a leer de qué entiendes por neoliberalismo, ¿qué responderías?

Vamos a empezar explicando a grandes rasgos el término neoliberalismo para que todos tengamos una idea genérica al menos de lo que es y de sus implicaciones. Significa etimológicamente "nuevo liberalismo y tirando un poco de Wikipedia lo definen como la ideología basada en el primer liberalismo que seguía una doctrina política, económica y social nacida a finales del siglo XVIII, que defiende la libertad del individuo y una intervención mínima del Estado en la vida social y económica. Esto explicado con un talante más informal se puede plasmar como una corriente de pensamiento que se basa en el liberalismo clásico (aunque en una versión más modernizada) que persigue formar una economía donde no haya ningún tipo de intervención del Estado tanto en lo económico como en lo social, persiguiendo librar a los mercados de regulación de manera que la única regulación de las relaciones económicas entre las personas sea la que viene del mismo mercado a través de la libre competencia, o como habréis leído alguna otra vez, a través del juego de la oferta y la demanda o libre mercado. También entre sus principios está la apertura total, comercial y financiera, de la economía.

Esta corriente se empezó a fraguar de nuevo cuando a finales de la Primera Guerra Mundial se marca una nueva etapa para muchos países, en concreto los viejos imperios europeos que dejan de serlo, se enfrentan a nuevas condiciones políticas y se empieza a orientar hacia la separación de la política con respecto a la cultura económica. Según el historiador y profesor Quinn Slobodian la diferencia entre los neoliberales con respecto a los liberales, es que los primeros defienden que la economía se tiene que imponer siempre al mundo de la política y los liberales o keynesianos, tienden más hacia el mundo de la política.  Slobodian también afirma que su evolución con los años va encaminada a proteger el capitalismo de la democracia y de la fragmentación.

Ya sabemos que el liberalismo busca garantizar la libertad (de ahí el termino liberal) de los ciudadanos en todas las áreas posibles. El economista Adam Smith propuso uno de los fundamentos del liberalismo, el cual se popularizó con el famoso concepto de “la mano invisible” que afirma que mientras los individuos buscan su propio bienestar, logran al mismo tiempo el bienestar de toda la sociedad, ya que el libre mercado es capaz de regular por sí sólo mediante la oferta y la demanda, la producción y distribución de los recursos para favorecer a toda la población.

 La libertad económica tiene su base en que cualquier individuo tiene derecho a enriquecerse sin que el Estado le pueda poner una restricción y que la única forma de conseguir un equilibrio en el mercado para que se beneficien tanto productores como consumidores se consigue si el capital fluye libremente y sin control del Estado. Aquí hago un inciso para que nos cuestionemos lo siguiente: si una corriente ideológica ha sido capaz de dogmatizar a la población para convencernos de que el sistema capitalista neoliberal es la única solución posible y lo es porque según ellos sólo el mercado es capaz de resolver cualquier desequilibrio y la intervención de Estado sólo impediría conseguir ese hecho, ¿ por qué tiene esa incapacidad para resolver los problemas que, aunque se soslayan, resulta cada vez más difícil ocultar, entre otros: la falta de crecimiento económico, la desigualdad, la pobreza y el desempleo?

Supongo que para los defensores de este modelo que la riqueza mundial esté concentrada en un porcentaje mínimo de la población mundial es lo que ellos consideran una situación equilibrada.  Es cierto que quien genera riqueza contribuye al crecimiento económico, pero no quiere decir que este crecimiento sea equitativo ni que todos los agentes implicados se beneficien por igual (un estudio presentado por la organización no gubernamental Oxfam en una Foro Internacional de Davos hacía público que en el 2017, 43 personas poseían la misma riqueza que 3.800 millones de personas y que esa cifra  en el 2018 bajó a 26, artículo en bibliografía).

Os pongo un ejemplo que además podemos extrapolar a otras situaciones similares en otros sectores económicos, que deja clara evidencia de cómo este sistema mantenido por las élites favorece sólo a las élites:
 Pensemos en España donde hay una gran parte de la clase trabajadora que ejerce su actividad bajo el régimen de autónomo. De lo que más se viene quejando este colectivo es de la importante carga impositiva que tienen que asumir, por un lado, por la seguridad social y por otro por la parte tributaria. Hablo de clase media como un electricista, pintor, propietaria de una tienda de ropa propia, un músico, una escritora/or etc., cuyos ingresos son en muchos casos justos para vivir dignamente. Y por otro lado tenemos a las SOCIMI que para los que no sepáis de dónde vienen, son sociedades de inversión de activos inmobiliarios y cuyos ingresos proceden principalmente de los alquileres. Las forman varios fondos de inversión internacionales que aquí en España tienen prácticamente el parque inmobiliario de alquiler en propiedad. Estas sociedades tienen un régimen fiscal especial estando exentas del pago del Impuesto de Sociedades. ¿Por qué se permite que empresas de este tipo con grandes capitales y que generan mucho dinero no paguen impuestos? ¿Por qué la gente que llega justa a fin de mes sí? ¿Por qué además se permite que estas sociedades se estén haciendo con el control de tanta vivienda, comprando fincas enteras (echando a la gente que ya vive ahí) para poner en alquiler esos pisos a un precio superior que está provocando una subida generalizada en los precios de alquiler difícilmente asumibles por una renta media? ¿Por qué se puede poner un piso de 15 metros cuadrados sin calefacción a un precio de 500€ al mes?

No pretendo hacer algo extenso porque da para ello sobre este tema, pero sí que antes de terminar me gustaría reflejar cómo está influyendo esta corriente neoliberal en algo tan vital para el humanismo como es la educación. Vemos cómo cada vez nos encontramos con más centros de educación privada sobre todo en la etapa universitaria. Hay diversos estudios de investigación académica donde se analizan los beneficios de la privatización educativa y los riesgos y los costes sociales parecen superar los beneficios. Siguiendo la lógica del libre mercado, para tener una educación de más calidad se debe apostar por un mercado libre, en el que libremente se mercantilice con la educación y se la ponga precio que vendrá determinado por la oferta y demanda. Esto ya supone una primera barrera que favorece la segregación de clases entre los que pueden costearse una educación privada y los que no, lo que a su vez nos lleva a otro problema grave a nivel de sociedad que es la fala de inclusión. ¿Cómo vamos a educar a los niños en tolerancia hacia la diversidad si no viven dentro de esa diversidad?

Lo que venden estos centros es una presunta calidad superior a la educación pública, cuando lo que están es mercantilizado la educación, cuyo acceso implica pagar un precio al que no todo el mundo tiene acceso lo que asegura que la diferencia de clases se perpetúe, lo que no favorece precisamente a la educación en la diversidad, pone en peligro la equidad y la educación como derecho humano. En el ámbito universitario se forman, pues, profesionales para la empresa y no para servir a la sociedad, con lo que la universidad pierde su sentido social al ponerse al servicio de una parte de la sociedad: los empresarios. Y esto la consecuencia peor que tiene, es que no se forma a personas críticas, sino personas preparadas para continuar con un sistema que cada vez favorece a menos personas.

Yo me pregunto en este punto, que si la educación solo fuera pública y los padres tuvieran que llevar a sus hijos a los únicos colegios posibles, que serían públicos, estoy convencida de que se preocuparán de que la calidad fuera buena y de que los gobiernos se encarguen en sus presupuestos de dotar de recursos necesarios al sistema educativo. Esto no es una utopía, tenemos en ejemplo en Finlandia, una referencia en educación donde no existen -con la excepción de una escuela internacional para expatriados-  escuelas privadas ni concertadas en las que los padres de los alumnos pagan cuotas.

A todo lo anterior, le tendríamos que sumar todo el daño medio ambiental que está ocasionando, pero en eso ya hay fuentes muy buenas que nos informan constantemente.

Cuando votamos, votamos nuestro futuro, y me repito dos cosas; una que  luchar por los asuntos que no te conciernen, es hacer política y dos, que la educación debe tratar de enseñar todas las realidades que tenemos, no solo la que interesa mostrar, porque eso se llama dogmatizar, no educar.

Gracias por vuestra atención, y como despedida os dejo un artículo de unos amigos que gritan verdades.



BIBLIOGRAFÍA.